Por: Marcela Castillo Villegas*
Fecha de publicación: 04/03/2025
Fecha marzo 3 de 2025. Conversatorio con Patricia Castañeda, directora, productora y escritora de la película colombiana Estimados señores. Lugar Sala Olimpia Teatro Los Fundadores.
Lo primero que sorprende de Patricia es su frescura, saludó a las y los estudiantes de colegios de Manizales con una gran sonrisa, dijo que la gente que veía su película tenía más o menos 50 años y que estaba muy contenta al ver este público joven.
Después de la proyección se sentó en la escalerita del auditorio Olimpia del Teatro Fundadores y comenzó espontáneamente la conversación, creo que muchas estudiantes se animaron a hablar debido a su actitud. Respondió todas las preguntas con apertura y contó algo muy importante en su vida, nos dijo que desde los 14 años quería dirigir, y que fue aplazando ese sueño, pero hace unos años estaba grabando un comercial y al ver al director comprendió que quería hacerlo. Su invitación es a que todas y todos cumplamos esas metas, a que tomemos la decisión y simplemente lo hagamos. Si queremos contar historias o tenemos alguna opinión sobre lo que faltó en una película o lo que pudo haber sido en un libro, pues no esperemos a que otros lo hagan.
Es por esto que Patricia pensó en un tema que le atraía, quería saber si había otras heroínas, aparte de las conocidas hace unos 200 años, y se puso a buscar en archivos de todo tipo, hasta que encontró lo que quería contar, el momento en que en la Asamblea Nacional Constituyente se vota a favor del sufragio femenino, apenas en 1954.
Luego vino el proceso ¿cómo contarlo? Algunas personas del público preguntaron al respecto, todxs sentimos mucha curiosidad acerca de sus decisiones creativas, ¿qué se toma de la verdad histórica, qué se recrea? Al comenzar, justamente, ella pregunta si conocemos la diferencia entre un documental y una película de ficción. Lo hace para defender su visión de la historia, eso no significa que su investigación no haya sido rigurosa, pero finalmente existe la libertad de mostrar su perspectiva. Quizá muchas otras historias quedaron por fuera, había más mujeres relevantes, unos ocho debates y no solo uno, sin embargo, Patricia hace énfasis en que se trata de mirar un aspecto. Es por esto que fue difícil editarla, ella misma lo hizo, había escenas de la vida familiar de Esmeralda Arboleda que fueron cortadas, a pesar de su relevancia, pero para construir el sentido de la película era fundamental decidir y no era posible mostrarlo todo, así que ella decidió centrarse en el voto porque ese era el gran logro, aunque, claro, al ponerlo en las voces y pasiones de las protagonistas, nos emocionamos y sentimos mucho más el valor de lo obtenido.
Finalmente, creo que la película tiene su sello, esa invitación a ser tan valientes como las sufragistas, desde las que firmaron hasta las que marcharon, se refleja en una de las partes más maravillosas, es cuando ella advierte, gracias a una niña, que su madre no podrá votar si aceptan que solo lo hagan las mujeres que fueron al colegio o la universidad, y la expresión de Esmeralda cambia para mostrar su cambio interno, se prende una hoguera en ella y contagia a sus compañeras, decide con mucho coraje que solo aceptarán el derecho al voto pleno, la igualdad para todas.
La proyección fue emocionante, el entusiasmo de los discursos de Esmeralda, Josefina y otras más, se trasladó al auditorio, muchas personas nos sentimos conmovidas al conocer esta historia en detalle, y a la vez algo avergonzadas por ignorarla. Patricia nos invitó a seguir contando las historias de tantas otras mujeres en Colombia, esperamos que esto las inspire a hacerlo.
* Profesora Universidad de Caldas.
Nota: La película sigue en cartelera en Cinespiral Manizales.