Por: Quehacer Cultural
Fecha de publicación: 01/07/2025
Desde el Eje Cafetero para el mundo ha nacido un nuevo medio de comunicación emergente. Lo han denominado Barequeo, periodismo artesanal. “Queremos un medio en el que los lectores encuentren pepitas de oro y queremos también un periodismo artesanal, lento, en donde ni los textos ni los títulos sean escritos pensando en atraer millones de clics”.
Hablamos con una de sus creadoras de Barequeo, Adriana Villegas Botero, escritora, periodista, profesora universitaria.
¿Cuál es el objetivo de Barequeo y que vacío pretenden llenar desde Manizales en cuanto a la libertad de expresión en este mar de confusión que vivimos en Colombia y que también impacta los medios de comunicación?
Desde hace rato con varios amigos teníamos ganas de crear un espacio en el que pudiéramos publicar nuestras propias columnas de opinión y en donde otras personas también pudieran publicar sus columnas. Un espacio para expandir el diálogo público. Esa fue la idea inicial. Pero uno empieza a conversar y surgen sueños de otras cosas: publicar crónicas, investigaciones periodísticas, perfiles, reportajes… ese trabajo de reportería requiere un tiempo que no tenemos o implica un costo para pagarle a alguien que escriba bien y que investigue con calidad y ese costo por ahora no lo podemos asumir, pero ojalá a futuro sí, porque nos gustaría que Barequeo sirviera como laboratorio de fogueo para nuevas voces que se interesen por el periodismo escrito y multimedia. Lo que sí tenemos claro es que no somos un espacio para reproducir boletines de prensa ni para la actualidad noticiosa de última hora, ni para el registro de la agenda del día, pues esa tarea informativa ya la hacen otros medios.
¿Quiénes integran el equipo del proyecto?
En el primer texto que publiqué en Barequeo conté que la charla inicial la tuvimos luego de la misa de entierro de Nicolás Restrepo, director de La Patria, y fue en el café Tazzioli en noviembre de 2023. Ahí estuvimos Ana María Mesa, Alejandro Samper Arango, Camilo Vallejo y yo. Tiempo después conversamos con Julián Bernal y con Ramón Pineda, quienes también publicaron el pasado 15 de junio, que fue el primer día al aire. Y bueno, una vez salimos al aire hemos invitado a algunas personas y otras se han acercado de manera espontánea. Empezamos hace semana y media y ya tenemos un grupo de casi 20 personas comprometidas a escribir cada ocho o 15 días. Nos gusta mucho que en el grupo somos varias mujeres, porque acá la opinión de las mujeres ha sido particularmente escasa.
¿Qué significa para ustedes el nombre y cuáles las pepitas de oro que pretenden encontrar?
Alejandro Samper tiene un pasatiempo particular: en su tiempo libre busca oro. Sobre eso escribió una crónica que le hizo merecederor el año pasado de un premio de periodismo. En ese contexto surgió el nombre de Barequeo: una tradición artesanal, lenta, con arraigo en nuestra región. Es un oficio sin grandes pretensiones, pero de pronto aparece la pepita de oro, que en nuestro caso sería poder hallar una buena historia, un buen tema o una persona que escriba muy bien. Voces que valga la pena leer.

¿Cuál es el público objetivo y que herramientas utilizan para lograrlo?
La mayoría de quienes escribimos en Barequeo lo hacemos desde el Eje Cafetero. No solo desde Manizales. Tenemos gente de Pereira, Armenia, Riosucio, Quinchía. Nos encantaría tener más gente de distintos municipios, con muy buena calidad en la escritura. No significa que siempre hablemos de este territorio, pero al estar ubicados acá eso nos conecta con el público que se puede interesar por lo que publicamos. Por ahora difundimos lo que publicamos en redes sociales y quizás por esa ruta fue que Quehacer Cultural se enteró de Barequeo y nos hace esta entrevista. El voz a voz ayuda, y también la paciencia… si persistimos en el tiempo podremos llegar a más gente. Como la mayoría de los textos no están atados a la coyuntura o la actualidad, pueden ser leído en cualquier momento. Alguien que se entere hoy de la existencia de Barequeo.com puede entrar a nuestra web y “desatrasarse”.
¿Tienen planes de expansión en la forma y el fondo?
Lo que nos demoró salir al aire fue tener una página web bonita, robusta, fácil de alimentar y atractiva para navegar. Técnicamente tenemos un medio pensado para la web, con muchas posibilidades. Esa fue la inversión inicial y valió la pena. El reto a futuro es conseguir recursos que nos permitan pagar por contenidos de calidad, pero tenemos claro que no queremos por ahora vender publicidad. El modelo de negocio de muchos medios emergentes consiste en buscar aportes económicos de los lectores y participar en convocatorias de financiación. Nosotros tenemos abierta una Vaki y estamos atentos a oportunidades de convocatorias.