Volver

“Cami”, puro corazón

Por: Martín Rodas *

Fecha de publicación: 27/11/2024

Casting

La conocí joven, muy joven, en el seno de una familia dedicada al trabajo por la niñez, la juventud y la paz desde la investigación, la formación y el desarrollo de proyectos para el beneficio de esta población. Siempre la vi alegre y comprometida, nunca de ella escuché palabras negativas, su lenguaje era de optimismo y esperanza.

María Camila Ospina Alvarado fue un ser sentipensante  que marcaba su accionar profesional y vital al ritmo del corazón… y esta persona maravillosa acaba de abandonar su corporeidad material para integrar e iluminar el reino metafísico de la memoria y el recuerdo. Cami continúa como siempre en nuestros corazones, que son el mejor lugar para habitar.

Desde hace veinte años he compartido mi estar junto a su familia, en donde me han tratado como parte de ella. Sara Victoria Alvaro y Héctor Fabio Ospina, los padres de María Camila, han sido mis jefes en el Cinde, pero ante todo son mis amigos, como lo fue Cami. De ellos admiro la dedicación y el compromiso con la noble causa de la lucha por los derechos y el bienestar de los niños, niñas y jóvenes de Colombia, América Latina, el Caribe y el mundo, y Cami siempre estuvo allí, al frente de una vocación que está en los genes de sus padres y que ella heredó con creces.

María Camila logró en su desarrollo personal y profesional los méritos más altos en la academia y en la investigación, constituyéndose en una figura destacada en el ámbito de las Ciencias Sociales en Colombia y América Latina. Su quehacer permanente en la producción de conocimiento pertinente en el campo de la niñez, la juventud y la paz es un aporte fundamental para los estudios dedicados a estos temas y sus artículos y capítulos de libros hacen parte del acervo referencial de muchos textos publicados en revistas de alta visibilidad e impacto a nivel internacional.

Ella ahora es un motivo de inspiración para quienes continúan trabajando por esta causa loable, a veces quijotesca, pero que a pesar de las dificultades, estas personas admirables persisten y continúan tesoneramente aportando y sembrando en la tierra sagrada que son las causas por mejorar las condiciones sociales, culturales y económicas de los más desfavorecidos, con justicia y equidad.

Cami, tu recuerdo me ilumina y siempre agradeceré el trato amable y sincero que me brindaste cuando compartimos tantos momentos en el trabajo y con tu familia. Ahora, ese compartir es eterno, en el corazón y no es preciso decir que descanses en paz, porque tú eres la paz.

* Poeta, anacronista y pintor; editor de «ojo con la gota de TiNta (una editorial pequeña e independiente)».