Por: Rubén Darío Zuluaga G. *
Fecha de publicación: 20/02/2025
Dramaturgia: Santiago García.
Docente director: Luis Fernando Loaiza Zuluaga.
Técnico. Juan Sebastián López.
“La pregunta por la existencia”
Santiago García fue director del Teatro “La Candelaria” de Bogotá y Maestro del teatro colombiano. El texto en referencia es revelador del talento para la escritura teatral, su origen está en el Cuento de Lewis Carroll, “Alicia en el País de las Maravillas”, aunque es su fuente de inspiración, crea otra estructura dramática enfocada en aspectos existenciales y se aparta de los sueños de una niña.
La puesta en escena es producto de un ejercicio académico, Ensamble V-Montaje 2024 de la Universidad de Caldas, departamento de Artes Escénicas y la proyección que se hace del montaje es muy afortunada, pues no siempre corren con las mismas posibilidades, algunos llegan a la muestra final, presentaciones de rigor y allí para el proceso.
Aldo Tarazona Pérez, de profesión explorador, huye de un lugar oscuro buscando la tranquilidad, la felicidad, la soledad, tal vez buscándose a sí mismo y llega a un mundo de personajes muy demandantes que lo acosan, lo comprometen, le crean inseguridad y complejo existencial. Es una alteridad caótica, seductora, llena de culpas; y de pronto sorprende al Aldo con la noticia de su paternidad, no da a lugar, pero le gusta el juego. El recién y malhadado padre busca una mejor vida, pero no encuentra sino preguntas, ilusiones, y nunca una razón suficiente ni para quedarse, ni para irse.
Entre la Obra y el cuento de Carroll se mantiene la analogía del paso de un mundo real, histórico a otro que funciona en la lógica de los sueños. El personaje llega a un universo absurdo de seres extraños, raros, que se nutren de la nostalgia, figuras ideales y repulsivas que aparecen y desaparecen caprichosamente. Todo es disparatado para Aldo, igual que para los espectadores; las preguntas son las mismas, pero el secreto de todo lo tiene Alicia, quien, detrás, desde la tramoya, fabrica un mundo para los personajes. Se hace el rito del matrimonio, Aldo dice que sí, pero ante la gran incógnita, solo puede dejarse llevar.
Maravilla (E)Star es la lucha entre el logos y la magia, entre el sentido y un lugar sin coordenadas. Allí no todo es armonía, Alicia es la víctima y la que resuelve, todos la aman y están en función de ella, es vulnerable y poderosa. La obra alude al Circo, y deja otros tantos cabos suelto que hacen parte del delirio, que llevan y traen a Aldo de una historia a otra; es una representación para él, es la parte sensible, quieren convencerlo de algo, no es muy claro lo que buscan ni lo que encuentran. La obra es una cuestión abierta, la velocidad y la incertidumbre se ciernen sobre todos. Hay un estado de tensión permanente, alerta máxima: el crescendo gana la cima y no declina.
Lo que vive el protagonista es un viaje a su propio interior, la metáfora de la búsqueda de sí mismo. Alicia entra a la madriguera y vive el mundo mágico de sus sueños, sus deseos y contrariedades propias de la aventura. Él viaje de Aldo es sin Conejo, pero con Alicia, a la que ama de entrada, es su quimera, no podrá saber si lo vivió o lo soñó.
El mundo de Alicia es el poder femenino en todo su esplendor y oscuridad, crea y destruye. Aldo es invención de Alicia; es mentalista, bruja, reina, novia, madre, es todo. La pieza es una muestra de la fuerza femenina: los hombres son marionetas, ilusiones creadas por ella, quien fabula y traza destinos.
Del grupo creativo se trasluce la frescura y el compromiso; buena muestra del trabajo académico, ejemplarizante. Sabemos que un montaje solo produce frutos en la medida en que se proyecta un buen número de veces. Maravilla (E)Star es una afortunada experiencia estética, una excelente evidencia de los logros del programa de Artes Escénicas de la Universidad de Caldas y una manera de poner de manifiesto su aporte a la escena local.
* Crítico teatral