Por: Dorian Hoyos Parra
Fecha de publicación: 18/05/2026
Dos poemas registrados como inéditos de la escritora Dorian Hoyos (Manizales, 1933) incluidos en la antología “Poesía del asombro”, publicación de la colección Ediciones Embalaje del Museo Rayo de Roldanillo (Valle).
“Los asombros de la poeta Dorian, entre brumas de amanecer y arreboles rojos-ambarinos, se leen de verso en verso, de poema en poema, hasta la última palabra de esta compilación, cuidadosamente escogida por ella misma, a ritmo de tiempo, a ritmo de vida… y lo digo porque escuché de su voz la lectura completa de los poemas que seleccionó para este libro, organizándolos según el año de publicación de los poemarios: Cantos intemporales (1981); Gotas de Rocío (1.991); Eros y Urano: amor y cielo (1999); Alma de Gema (2008); Vivencias (2013). Y algunos Poemas inéditos (dos de los que publicamos) que verán la luz en esta publicación”, escribió en la presentación del libro la poeta Juana Echeverri Escobar.

Por su parte Dorian expresó: “Recibo esta antología como algo que yo no esperaba, pero que me llena de una gran alegría. Agradezco a todas las personas que me han rodeado para desarrollar mis posibilidades y llegar hasta donde he podido llegar. Todo lo que he hecho ha sido con el amor, con el deseo de ser útil. Todo lo que uno hace por la comunidad tiene dos vertientes: Las personas que reciben lo que uno hace y capitalizan. Y uno que pudo dar algo de sí.
MUJER
“El feminismo no es una lucha contra los hombres, sino contra el sistema de valores”.
Ana María Meza Villegas.
Eres la sombra compañera
del hombre a quien reclamas,
por sus actitudes,
no por ser hombre.
Mujer, recibes y germinas su semilla,
haces que la sociedad tenga valores,
maestra de los siglos,
vas a la fábrica, a la industria,
a la academia, a la ciencia.
Estás hombro a hombro con él,
porque eres su complemento, no su rival.
Desde siglos inmemoriales
se escucha tu eco,
tu clamor, tu palabra de aliento.
Animas la otra parte de la humanidad.
Lo acunas, lo refugias, lo formas o deformas.
Das alegría a sus tristezas,
ternura y fortaleza.
Eres el complemento que da y recibe
y por ello deberías ser
balanza en la humanidad,
para que fuera menos triste y desequilibrada,
para que no hubiera guerras,
niños y niñas sin amor y sin comida.
Eres tu la que has respondido
en un porcentaje muy alto en la historia,
por el pan, techo y educación
de los hijos, sorteando todas las dificultades.
No puede negarse que
han existido maravillosos padres.
Tu valor es enorme,
nunca lo comprendiste
y menos te lo enseñaron.
No es tu sexo
si supieras y pusieras en práctica
tus grandes dotes, realmente haríamos
el balance que por siglos se ha roto.
Busca el equilibrio en ti, en tu grandeza,
en su capacidad de amar,
sin ser esclava ni ama.
sé la compañera del compañero.
RECONOZCO A MI CUERPO
Reconozco a mi cuerpo
porque es mi vehículo,
mis emociones, pensamientos,
locomoción, sentimientos,
da calor a mis cobijas frías,
porque es comburente y
combustible, es mi reloj de tiempo
y mi tiempo.
Mi corazón, el sistema central y periférico,
lo siento en todas partes
por medio de sus pulsaciones
al correr de la sangre, río de vida
y mis pulmones el aire renovado.
Mis órganos, el intrincado
y coordinado mecanismo,
que me anuncia urgencias.
Mi cerebro, maravilla
que coordina mi voz, mi pensamiento,
todo el funcionamiento
de mi organismo y movilidad.
Mis ojos que ven su entorno,
formas, colores,
mi nariz que percibe
los olores suaves y penetrantes.
Mi tacto, suavidad del amor – hijo,
del amor – padres,
del amor – amor que fructifica.
Mis oídos con los que
percibo el canto de las aves,
el rumor de la quebrada, la palabra arrulladora,
o airada.
El gusto que distingue
la variedad de sabores
de mi diario sustento,
sus funciones cumplidas.
¡Agradezco a mi cuerpo total,
toda mi vida!