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El imperio de la felicidad

Por: Martín Rodas *

Fecha de publicación: 13/08/2026

Casting
Las caritas felices me sonríen por todas partes. Mis pantallas lanzan rostros satisfechos que pretenden provocar en mí la misma reacción… esa de tener que ser feliz a toda costa… ¡qué martirio!
Por el contrario cada vez me siento más infeliz por esa estúpida obligación de la felicidad, tan absurda e inhumana como la verdad absoluta. Y es que todo se encadena. Los niños deben sonreír, porque es bonito verles así; los jóvenes deben estar alegres porque es su “naturaleza” de ser jóvenes; los adultos deben dar ejemplo… sonriendo a toda hora… y, los viejos no pueden mostrar amargura, porque ya deben ser sabios, serenos, prudentes, amables y adornar su rostro con muecas de felicidad.
Me atropella tanta felicidad, tanto optimismo maquillado… el de las selfies de gestos forzados para aparentar, mientras los corazones lloran de tristeza. No creo en tu mirada hipócrita, no creo en tus labios seductores, no creo en tu máscara, esa que esconde lo que eres, la que te oculta, la que te venden, porque el gran mandato es ser feliz.
Somos como los payasos, obligados a hacer felices a los demás, mientras ellos están desgarrados por dentro, como se expresa en el poema de Juan de Dios Peza, “Reír llorando”: “… yo soy Garrick, cambiadme la receta”.  Sí, por favor, cambien la receta, porque no soporto más las caritas felices, mientras que mi percepción del mundo real es otra: dolor, sufrimiento, lágrimas, injusticia, inequidad, violencia… miseria maquillada por el márketing del buen vivir, esa utopía que nos ofrecen inmisericordemente mediante el bombardeo permanente desde las pantallas, las vallas, la autoayuda y los discursos grandilocuentes de nuevos gurús que te venden cómo ser felices, porque ellos son la verdad verdadera.
Y es que alguna vez lo dijo Bruce Lee: “esperar que la vida no te ataque por ser bueno (y yo parafraseo: por aparentar ser carita feliz), es como esperar que un tigre no te ataque”.
Foto Carita feliz en el Parque Caldas. (Fotografía: Carlos Mario Uribe).
* Poeta, anacronista y pintor; editor de «ojo con la gota de TiNta (una editorial pequeña e independiente)».