Por: Quehacer Cultural
Fecha de publicación: 30/08/2024
El género literario referido a la dramaturgia goza de muy buena salud en Manizales y en el departamento de Caldas, pero poco se lee, según se desprende del conversatorio sobre el tema realizado dentro de la programación de la Feria del Libro de Manizales.
Liliana Hurtado, directora, actriz y dramaturga se refirió al Taller de Dramaturgia, del cual fue su directora, de la Escuela de Artes Escénicas de la Universidad de Caldas. “El taller no funciona solamente como el ejercicio de producir más ejercicios, sino que ha tenido algo muy importante y es el resultado de productos que no salen forzados, que salen de una manera muy rigurosa pero espontánea. Hemos tenidos muchísimas personas que han publicado, y aunque es muy difícil hacerlo, nos hemos inventado la fórmula mediante una plataforma donde están organizadas las obras que se han producido en el taller y que se producen en la región porque cualquier persona puede acercarse para que sus textos sean puestos en línea. En este momento hay más de 40 en el repositorio que implementamos hace cerca de un año”.
Dijo que en Colombia hay una fuerte tendencia para que la dramaturgia sea una posibilidad de expresión entre los jóvenes. “Si a nosotros nos tocó tan difícil encontrar el camino, ahora en Colombia es distinto, el país no es pobre en dramaturgia, hay muchas obras que se escriben, el problema es el siguiente paso y es el montaje”.
Según su parecer la dramaturgia tiene tres instantes: “Uno es la escritura que debe ser lo suficientemente autónoma como para que tenga un universo propio. Siempre la dramaturgia es una promesa de algo que va a ser una acción misma, que es el teatro. Luego viene la puesta en escena. Muchas veces la hacemos quienes la escribimos porque difícilmente alguien que no lo conozca a uno le va a montar la obra. Viene la tercera que es la que me parece tiene un valor agregado y que es muy difícil alcanzar. Es cuando la obra que el dramaturgo escribe la montan en otro lado sin siquiera haber visto como la montó el director-autor, ahí es cuando viene la parte interesante y es cuando la dramaturgia trasciende a un hecho escénico en otras latitudes, en otros universos, en otras regiones y es en esa triada que podríamos ver cómo la dramaturgia puede tener un ciclo interesante. Hemos registrado ejemplos de obras que nos han montado en otros lados, es maravilloso”.
Por su parte el también director, actor y dramaturgo Giovanny Largo afirmó que el proceso del libro teatral es diferente al resto de los libros. “Lamentablemente tenemos muy bajo consumo, la dramaturgia escénica no se lee de la misma manera que se lee un libro de cuentos o una novela. Qué es lo que pasa con la dramaturgia que no se monta inmediatamente, es un problema que está alrededor de la lectura dramática, de cómo se accede a la dramaturgia en Latinoamérica. No hay lectores constantes de teatro. En las bibliotecas la gente prefiere leer otros géneros y en las librerías son de muy baja venta, aunque los dramaturgos sean reconocidos. Es una dinámica en la que tenemos que empezar a reflexionar, concebir un método en la academia para que los lectores de dramaturgia sean cada vez más constantes”.