Por: Quehacer Cultural
Fecha de publicación: 26/02/2025
“Una mujer libre tiene que ver con una decisión, con la decisión de ser para poder servir”, testimonio de una de las participantes en el proyecto.
El arte y el saber se conjugaron y produjeron una entrañable y potente exposición de fotografías de gran formato (en el CCU Rogelio Salmona), autoría de la terapeuta Carolina Galvis y del fotógrafo Julián Madrid con el acompañamiento del colectivo Mujeres Impactantes. Se trata de uno de los resultados del proyecto Femenina LIVERDAD en el que participaron 72 mujeres con sus cuerpos desnudos: 7 sesiones con 7 mujeres cada una y la última con 32.
Carolina Galvis nació en Bogotá y desde el año 2002 vive en Manizales. Su camino como terapeuta femenina, terapeuta menstrual “madre luna”, comenzó en Ecuador y se consolidó en Canadá. Se especializó en ginecología natural. “Lo que hago es acompañar a las mujeres”.
¿De qué se trata la propuesta que denominaron Femenina LIVERDAD y cuál fue el proceso de construcción?
LIVERDAD combina la palabra libertad con verdad y la idea es que saliera el concepto de mujeres reales y poder así liberarnos de todos los estereotipos que tenemos sobre el cuerpo, porque la desnudez y en grupo es muy difícil. El propósito es poder llegar a esa verdad de cada quien con lo que es, como es y podernos conectar desde la piel. La profundidad del proceso se da desde el sistema endocrino. Cuando las mujeres nos reunimos se despierta lo que yo llamo la Sabiduría del cuidado de la vida, que son estas memorias hormonales que nos permiten que como mujeres seamos cuidadoras de la vida, fenómeno que libera mucha oxitocina. Esta situación nos permite entrar en amor, en confianza, en vínculo. Y lo que podemos observar en las fotos finalmente es eso, que estas mujeres entraron en ese lugar seguro en que podían ser ellas y podían estar en libertad desde su propia verdad.

En ese contexto, ¿qué significado tiene para una mujer el concepto de LIVERDAD?
Significa que pueda pasar más tiempo siendo ella en vez de pensando en cómo debería ser. Desde mi experiencia de 17 años acompañando mujeres aprendí que nos consume mucho tiempo el pensar en las formas, en qué consumo y qué no consumo, en qué debería decir o qué me pongo qué no me pongo y eso nos ata profundamente. Desperdiciamos, digo yo, nuestra inteligencia en pensamientos establecidos por la costumbre. Creo que la libertad es poder liberarnos de eso para florecer y ser nosotras mismas desde lo que somos.
¿El proceso se desarrolló en Manizales?
Se desarrolló en Manizales, en el estudio fotográfico de la Universidad de Manizales hicimos nueve sesiones. Las primeras ocho con grupos de siete mujeres, era el principio y en la última, la que nos permitió las fotos grandes, tuvimos 32 mujeres.
Cuando usted dice que las mujeres nos podemos liberar de tantas ataduras, y siendo Manizales una ciudad con patrones culturales tan conservadores ¿cómo poder avanzar para que sus mujeres vayan asumiendo la necesidad de llegar a esta libertad?
Gracias por esa pregunta, porque para mí el desafío en Manizales ha sido intenso con esa tradición. Cuando las mujeres llegan a consulta me doy cuenta de las profundidades de esta realidad, del miedo que hay al qué dirán, de cómo las posee realmente. Creo que parte de la liberación son ejercicios como el proceso que hemos adelantado desde LIVERDAD porque rompe estructuras. Yo sé que genera mucha polémica también, desde las generaciones antiguas y desde las generaciones nuevas para quienes ha sido muy lindo este despertar. Hemos tenido en la exposición estudiantes de las universidades con sus profesores y me han compartido testimonios que me llevan a la conclusión de que necesitamos realmente romper, romper creencias, romper pensamientos, romper estructuras desde lo más íntimo para poder llegar a estos resultados.
¿Tiene el proyecto Femenina LIVERDAD otros sentidos así de profundos?
Si. Gran parte se trata de recordar la sabiduría endocrina que traemos las mujeres, es el cuidado de la vida, viene en nosotras y no es desde afuera, sí, se transmite piel a piel, pero es desde adentro que se nos permite despertar realmente ese cuidado. Yo sé que el viaje que nos ha tocado para ponernos en un lugar en esta sociedad nos cuesta dolor y una historia muy pesada, por obvias razones, pero también es el momento de recordar que ser mujer es una bendición, que poseemos la capacidad de cuidar y de cuidarnos y cuidar la vida que damos y la que tenemos. Es por eso que hay que romper muchas estructuras.
La exposición que se encuentra en el 4 piso del CCU Rogelio Salmona de Manizales, celebrará el 5 de marzo el Día de la Mujer para luego continuar su itinerancia por varias ciudades del país.
Otros testimonios de algunas mujeres participantes en el proyecto Femenina LIVERDAD.
“En mí habita la memoria del cuidado de la vida”.
“Que estas imágenes sean luz para que los caminos de todas sean más comprensibles”.
“Es muy emotivo sentir la piel de la otra desde una sensación de calma, de maternidad”.
“Todas las creencias limitantes se hacían cada vez más evidentes. El proceso me liberó de una cárcel o atadura frente a ellas”.
“Muchas veces, familiar o socialmente, me he negado la oportunidad de declarar y expresar mis sentimientos”.
“Aquí estoy recorriendo mi vida, reconociéndome en lo que soy”.