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La arquitectura patrimonial de Salamina y su dimensión social

Por: Quehacer Cultural

Fecha de publicación: 02/06/2025

Tres instituciones prominentes del departamento de Caldas se unieron en la conmemoración del Bicentenario de Salamina con la realización del “Primer Encuentro de Arquitectura Patrimonial de Salamina”. Este evento, liderado por la administración municipal de Salamina, el Centro Cultural del Banco de la República de Manizales y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Caldas, tendrá lugar del 25 al 27 de septiembre de este año. Se trata de un homenaje para este municipio caldense, reconocido como patrimonio nacional, así como un tributo al territorio conformado por los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda, el sur de Antioquia, el norte del Valle del Cauca y norte de Tolima, resaltando su trascendencia para Colombia.

El alcalde de Salamina, Manuel Fermín Giraldo, expresó que el legado que busca dejar esta administración tiene como eje central resaltar y preservar el valor cultural del municipio en todas sus vertientes. Enfatizó que el Bicentenario no solo celebra a Salamina, sino a toda una región cuya historia está íntimamente ligada al desarrollo de Colombia. Recordó momentos clave de su pasado, como cuando Salamina se perfilaba para ser la capital de Caldas o fue sede del Cantón Sur y el viejo Antioquia. Destacó hitos como el Batallón Salamina y el antiguo Banco de Salamina, símbolos del protagonismo que este municipio tuvo en su momento. Según el alcalde, “la riqueza histórica y cultural acumulada a lo largo de dos siglos convierte a Salamina en un lugar emblemático que hoy se encuentra en un proceso de mayor visibilidad, con historias que compartir con todo el país”.

Por su parte, Ivonne Paola Mendoza, gerente del Centro Cultural del Banco de la República en Manizales, resaltó que desde hace tiempo esta institución ha asumido un rol protagónico en la difusión del conocimiento sobre la identidad cultural caldense y manizaleña. Como parte de esta misión, y a propósito de estos 200 años del municipio situado en el norte de Caldas, surgió el proyecto “Salamina: Bicentenario de una región”. “La iniciativa busca reflexionar sobre el papel fundacional del municipio en la historia regional, con una mirada no solo hacia el pasado, sino también hacia las proyecciones futuras”. Mendoza subrayó que Salamina no es solo un referente histórico, sino también una fuente de aprendizaje y reflexión crítica sobre el desarrollo regional. Además, expresó que este es un momento propicio para celebrar las raíces culturales y proyectar un porvenir más consciente y ambicioso para Caldas.

Santiago Dussán López, presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Caldas, señaló una preocupación sobre la falta de interés entre las nuevas generaciones respecto al patrimonio cultural. Explicó que uno de los mayores retos es evitar que este legado arquitectónico y cultural caiga en el olvido debido a la ausencia de un relevo generacional que dé continuidad a esta labor. Resaltó la importancia de hacer atractivo para los jóvenes el vínculo con las raíces y tradiciones locales. Según Dussán, “Salamina, como uno de los 17 pueblos patrimoniales de Colombia, cuenta con una riqueza en arquitectura tradicional que debe ser valorada no solo como símbolo regional, sino también como una oportunidad para fortalecer la proyección internacional”. Mencionó que el propósito es crear un futuro patrimonial sostenible bajo un esquema cultural similar al formato del Hay Festival.

TRES DIÁLOGOS

El “Primer Encuentro de Arquitectura Patrimonial de Salamina” se fundamenta en tres diálogos clave que enmarcan e integran lo físico, lo social y lo humano, según explicaron:

El primero se centra en la relación entre economía, política y tejido social, abordando un tema candente: el vínculo entre patrimonio, turismo y gentrificación. En esta discusión se plantean preguntas cruciales como: ¿Qué tipo de turismo deseamos para Caldas? ¿Cómo puede este integrarse con el patrimonio y los procesos de gentrificación? Existen varios modelos, como los de Salento, Jardín o Jericó. ¿Cuál es el más adecuado para Salamina o Aguadas? ¿Cuál responde realmente a sus necesidades?

El segundo diálogo trata sobre innovación y cambio climático. Hace dos siglos, Salamina presentaba temperaturas de entre 1.5 y 2 grados más bajas que las actuales, lo que influye notablemente en su arquitectura y en el manejo de materiales. Aquí se exploran las intersecciones entre saberes ancestrales y contemporáneos, el reciclaje urbano, así como los retos medioambientales y climáticos.

El tercer diálogo se enfoca en la ciudad desde su interior. Aunque Salamina es ampliamente fotografiada por sus portones y fachadas exteriores, su riqueza interna, como pisos, cenefas o detalles mobiliarios, muchas veces pasa desapercibida. “Adentrarse en los interiores significa reflexionar sobre patrimonio, conservación, diseño y también sobre lo íntimo”.

Los organizadores remarcaron que todo lo relacionado con Salamina tiene un carácter especial. Su patrimonio arquitectónico, desde los elementos constructivos hasta sus espacios internos, está intrínsecamente vinculado a la dimensión social. La arquitectura no existiría sin tejido social, pues responde directamente a las relaciones humanas. Se preguntaron, por ejemplo, por qué estas grandes casas cuentan con patios interiores. Esto obedece tanto a intenciones arquitectónicas como a una necesidad de sociabilidad interna propia de sus habitantes.