Volver

La tenebrosa discriminación

Por: Germán Sarasty Moncada*

Fecha de publicación: 02/10/2026

El poder permanecer en la clandestinidad es el problema que siempre debe afrontar el migrante, tratar de pasar desapercibido, no mostrar el temor que le embarga y resistir a una gran cantidad de tentaciones, a la vez que aceptar cualquier trabajo por inhumano que parezca y someterse a horarios interminables por pagas miserables. Muchas veces ignora que esa explotación será su perdición pues cuando ya no sea necesario se convierte en indeseable con categoría de delincuente. No es una exageración, se puede comprobar a diario.

Este caso expuesto es emblemático de lo que está sucediendo en muchos lugares del mundo, obviamente en algunos con mayor rigor y maldad. Vemos a cuatro hombres provenientes de Colombia, Cuba, Haití y México, tirados en el piso de una celda de retención migratoria, han sido capturados en diferentes sitios y en ambiguas circunstancias. Como simple reacción empiezan a ejercer violencia entre ellos mismos, malos tratos, insultos, golpes, etc. no es más que un desahogo. Saben que resistir es lo único posible.

La soledad, la angustia ante lo desconocido, la incertidumbre del inmediato futuro, el recuerdo de lo que dejaron atrás y la ausencia de sus seres queridos son demasiado peso sicológico a soportar y así poco a poco irán decayendo. Superadas las rencillas iniciales empiezan a conocerse fragmentos de sus vidas, su mundo anterior, sus razones de abandono, sus expectativas, etc. todo lo que el ser humano es capaz de anhelar y luchar por ello, un mejor futuro para los suyos, una vejez más tranquila para sus padres, es decir ese algo que los impulsa a seguir a pesar del infortunio.

Los abusos de las autoridades son extremos, los horrores están a la orden del día, la violación de los derechos humanos es repugnante. El hambre, el frio, la desatención a los enfermos, les sirve a los dominantes para quebrar la voluntad de los dominados, en un carrusel sin fin. Poco a poco y en forma individual, por alguna razón comienzan a salir citados por sus guardianes, para hacer una llamada a un abogado, para ir a la enfermería, o cualquier otro pretexto, el que sale no regresa. ¿Quién sabe qué nuevo horror les esperaba?

La Fundación La Maldita Vanidad Teatro, referente del teatro colombiano, nos trajo su obra Sinécdoque. La parte por el todo, basada en la obra escrita por Jorge Hugo Marín, con los actores: Santiago Lozano, Danharry Colorado, Bito Quevedo y John Mora. Fueron su Director y Dramaturgo: Jorge Hugo Marín, su asistente de dirección: Andrés Estrada, Jefe técnico: Nataly Velasquez, Diseño escenográfico y lumínico: Nicolás Williamson y Diseño Sonoro a cargo de Sergio Cote.

Poder reflexionar sobre este vandalismo oficial, esa represión brutal y ese sometimiento a veces tan injusto, nos sobrecoge y nos hace valorar la situación que vivimos a pesar de nuestros propios avatares.

* Profesional en Filosofía y Letras Universidad de Caldas.

Foto Festival Internacional de Teatro de Manizales.