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Lo que no tiene nombre

Por: Rubén Darío Zuluaga G. *

Fecha de publicación: 29/09/2026

FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO DE MANIZALES 2026
GRUPO: LA CONGREGACIÓN TEATRO. PAIS: COLOMBIA

Crítica teatral.

La obra es realizada con base en el libro de Piedad Bonet, poeta colombiana que narra el doloroso y lúcido proceso del duelo de la autora tras el suicidio de su hijo Daniel de 28 años, quien padecía problemas de salud mental. La Congregación a venido a Manizales con varios trabajos que reflejan temáticas complejas referidas a la naturaleza humana, la memoria histórica y la crudeza de la infancia.

Fiel a su estética, el grupo hace un ritual de cada obra, con rigor, con la entrega del creador autentico. Aquí explora el tema del suicidio referido a una famosa y premiada intelectual colombiana, en esta obra como en las anteriores vemos claro el compromiso con que asumen sus tareas y enfrentan los retos.

Esta creación de alguna manera se mete dentro de la poeta, explora su universo de mujer, de madre. Una actriz mayor asume el rol, verosímil acción, aunque se desplaza en varias actrices, y en ciertos momentos aparecen diálogos directos entre madre e hijo, el dolor que padece el joven pintor y la necesidad de conjurarlo buscando alternativas fatales.

La obra explora la imagen, la parte física, la música, los objetos y, claro, se ubica en la construcción poética, haciendo analogía de la palabra, dándole cuerpo a la tragedia y desde lo escénico creando la metáfora y entrando en sus laberintos y profundidad misteriosa.

Es fascinante la empatía humana que puede demostrar un grupo al trabajar sobre temas que son tabú socialmente y que el dolor esconde e impide reconocer directamente; ponerse en los zapatos del que vuela al infinito y plantar en la expectativa de la incertidumbre, hacer mímesis del dolor que siente un alma ajena, y correr el riesgo de vivir su desazón, su tristeza y pasar por todos los estados de un proceso transformador: morir para volver a vivir.

Hay una conexión completa con los interpretes, el público es enganchado, sobre todo por el caso de la escritora que es muy conocido, su libro muy recomendado y sobre el cual se ha generado ya todo un reconocimiento y respeto por la dureza y conmoción del hecho familiar.

La poesía está en la imagen, está en el texto, en los coros, y cada movimiento en escena identifica un rasgo, un símbolo de lo inexorable del destino, de una fuerza que nos sobrepasa y hay que asumir con profunda dignidad. La obra invita a la reflexión, a un estado de incomodidad, por la contundencia del hecho que se presenta, como otros que desgarran la consciencia humana, pero que son una fenomenología de la época.

Mi compañera de butaca: Vengo a despertar ahora, ¿El arte es para entretener? Alguna obras están pintadas con abismos…

* Crítico Teatral.