Por: Javier Humberto Arias O.*
Fecha de publicación: 14/07/2025
La Comisión Nacional de Salas Independientes y el Consejo Nacional de Teatro, han convocado a las diferentes organizaciones teatrales en cada una de las ciudades y regiones del país, para el desarrollo de Mesas Preparatorias de Trabajo, acerca de las temáticas que serán tratadas en el VIII Congreso Nacional de Teatro a realizarse durante los días 16, 17 y 18 de agosto del presente año, en el municipio de Carmen de Viboral, Departamento de Antioquia. Consecuentemente, desde finales del mes de mayo, se han realizado en Manizales varias jornadas de trabajo, cuya perspectiva ha sido el fortalecimiento y la transformación del Teatro en Colombia, finalidad propuesta desde los organizadores del evento nacional. De esta manera, los representantes de agrupaciones teatrales con Sala Sede y otras agrupaciones independientes sin sala, narradores escénicos, titiriteros, artistas del gesto, grupos de artistas en situación de discapacidad, entre otros, hemos tenido la oportunidad de expresar los planteamientos, análisis situacional y propuestas, para tener una mirada conjunta de las realidades y problemáticas del sector teatral con énfasis local y obvio, sus contornos regional y nacional.
Entonces, resulta de gran importancia abordar estas dos propuestas: La Dimensión de la Formación y Cualificación de los Artistas del Teatro y el Fortalecimiento de una Organización Gremial, no solo a nivel local, sino una estructura nacional, desde la sociedad civil, en la calidad de Artistas Teatrales. Al respecto, en varias de las sesiones realizadas, viene siendo significativa la problemática expresada en preguntas como: ¿Qué está pasando en el ejercicio del teatro y las oportunidades profesionales? ¿Cuál es el actual estado de la demanda y oferta pertinente y necesaria en los espacios de la dinámica territorial? ¿Hay alejamiento y descontextualización institucional respecto a las dinámicas y aspiraciones profesionales de grupos y organizaciones de los artistas del teatro en sus territorios y aún se trata como un asunto marginal?
En nuestra ciudad, por ejemplo, se está consolidando un capital humano de artistas teatrales, representado en Agrupaciones Teatrales con sala sede, escuelas de formación y otros tantos grupos y artistas independientes. Un caso particular es LA RUTA DEL TEATRO, proyecto significativo de organización de oferta teatral profesional con sello de ciudad, que garantiza una cartelera escénica y cultural, de alrededor de 30 espectáculos mensuales, lo que, para una ciudad intermedia proporcionalmente, la pone en referencia de las grandes ciudades del mundo. Esta realidad organizativa, esbozo empresarial desde el Teatro Local, demanda respuestas institucionales y sectoriales de consolidación laboral profesional y mercado cultural, visibles en las dinámicas territoriales, lo que requiere estrategias de inserción y reconocimiento por parte de los otros renglones de la productividad tanto del sector oficial como privado. Además, el reconocimiento de la importancia de los saldos pedagógicos para la Convivencia y el desarrollo del sentido estético que procura a la sociedad el Arte y la Cultura como forjadores del ser cuidador de la vida. En este sentido es que se vuelve significativa la natural relación y armonía del triángulo: Educación-Arte y Cultura-Comunidades.
Hace unos veintitrés años, por ejemplo, la Universidad de Caldas comenzó a ofrecer un programa de Licenciatura en Teatro, el que se ha ido puliendo desde unos bocetos iniciales propuestos por algunos hombres de teatro en su momento, con su enfoque desde las ciencias de la Educación y su componente pedagógico. Pero, según lo refieren algunos de sus egresados y actuales estudiantes, tal programa de Licenciados al día de hoy, se torna incompleto y no corresponde a otras necesidades y aspiraciones profesionales de muchos jóvenes y artistas actuales, dadas las dinámicas de la cultura y el arte y sus imbricaciones con la economía, el mercado y las ofertas y demandas laborales y la sociedad.
Las anteriores inquietudes problémicas, conllevan volver la mirada a proyectos y programas específicos que apuntalen el ejercicio profesional de los Artistas Teatrales. Esta realidad está siendo generada desde las mismas organizaciones de artistas locales, sin que haya un diálogo de acercamiento con la Ciudad en su perspectiva Universitaria, para lo cual se extiende una invitación a nutrir estas mesas y aportar la fructífera conversación horizontal y creativa.
Según planteamientos de egresados que han asistido a estas mesas preparatorias del Congreso de Teatro, el pertenecer la Licenciatura de Teatro a las Ciencias de la Educación, solo les enmarca en el ejercicio Docente y su máxima aspiración es participar en el concurso docente a un cargo en el magisterio del servicio público de la educación, como maestros de planta bajo su régimen de estatuto docente o esperar una vacante del mismo programa para iniciar una especie de endogamia académica en la Universidad. Claro que esto es necesario, pero ya no es suficiente.
Es lógico, que el interés esencial de la mayoría de las y los jóvenes, al iniciar un programa universitario en Teatro, sea su naturaleza de arte de la representación y de las artes presenciales de la vida en las expresiones escénicas, pero esto constituye apenas el horizonte deseado, pues la realidad más allá atañe lo intradisciplinar al teatro en sí, lo interdisciplinar y lo transdisciplinar. Y este horizonte real es precisamente lo que debe conducir hacia unos perfiles ocupacionales de los artistas teatrales, más allá de futuros educadores de áreas artísticas, como es lo que está ocurriendo y en tal caso, ojalá fuera con la especificidad de una formación en Teatro.
Abrir la discusión con estas provocaciones tiene la intención de enriquecer las oportunidades de los campos de acción de los artistas teatrales como actores, directores, dramaturgos, escenógrafos, vestuaristas y en general los códigos estéticos de la puesta en escena y el círculo cultural en sus áreas de: Creación e Investigación, Formación de Públicos, Circulación y Fortalecimiento de Actores Culturales.
Desde los hacedores teatrales se ha aportado al desarrollo cultural, social y económico de los territorios y del país durante muchos años, pero hoy, la realidad exige una formalización laboral y prestacional como la de los otros renglones de la actividad productiva y profesional. Consecuentemente, me permito considerar las siguientes propuestas ante las problemáticas esbozadas:
Pensar a Manizales en el Siglo XXI como “La ciudad Parque Temático del Arte y la Cultura.” En este sentido, se deben articular las dinámicas sociales, culturales y económicas de la región y del país, elevando la calidad de vida de toda la población y en particular la de sus artistas teatrales. En esta visión de desarrollo e identidad cultural, se requieren protagonismos esenciales de la institucionalidad oficial y privada en todos los circuitos económicos empresariales. Tales elementos, en conjunto, son un horizonte probable hacia la transformación del Teatro y sus artistas como factor de desarrollo y enriquecimiento cultural de la población.
Manizales, julio 1 de 2025.
Teatro Portátil. Grupo Local Independiente.