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Nueva mirada al viejo continente

Por: Germán Sarasty Moncada*

Fecha de publicación: 01/08/2026

Salir del país constituye una gran oportunidad para entender que el mundo se extiende de una manera increíble, como las costumbres, las comidas, las diversiones y en general todos los aspectos que conforman la convivencia, por eso hay que saber entender y asimilar las culturas para poder primero expandir la mente y segundo disfrutar plenamente el viaje.

Esta vez salimos en agosto del 2025 por un mes para Europa a visitar a nuestras dos hijas y sus familias. Silvana vive con su esposo Willem en Bélgica en la localidad de Mol y Alejandra, la mayor, vive en Barcelona con Ignacio (Nacho) su esposo catalán y nuestra nieta Julia de diez años. Estuvimos tres semanas con Silvana y Willem y luego la última semana con Alejandra, Nacho y Julia. La idea era hacer el recorrido sin afanes y, sobre todo, como ya habíamos viajado varias veces, hacer los programas más especiales que permitieran disfrutar esas ricas culturas. Ya veremos.

Cada vez que se tiene la oportunidad de viajar a Europa no deja de sorprender la forma como las personas cuidan su entorno, respetan las señales de tránsito, sean semáforos, cebras, pasos preferenciales, y colaboran para que todo funcione adecuadamente, sin temor a normas o restricciones, lo hacen por convicción y formación en el ejemplo. Otra cosa es la puntualidad marcada por los estrictos horarios de los trenes, buses y aviones. Igual sucede con los paraderos de buses y las zonas de acopio de taxis, están demarcados y se respetan, aunque nadie vigile.

En los aeropuertos internacionales, como los de Madrid, Bruselas y Barcelona, la señalización es muy clara y está en varios idiomas, los paneles con la información de llegada y salida de los diferentes vuelos están por doquier. Vale decir que parecen ciudades por la cantidad de almacenes, librerías, bares, restaurantes, salas de espera, sanitarios muy limpios como las demás áreas, mostradores para atención de los viajeros, etc. Es impresionante y funciona 24 horas.

Bélgica se divide en tres regiones federales: Flandes (Región Flamenca) al norte donde se habla neerlandés, Valonia (Región Valona) al sur, predominantemente francófona y Bruselas-Capital el corazón bilingüe del país. La localidad de Mol se ubica en la región flamenca de la provincia de Amberes con una superficie de 114.3 km² (Manizales tiene en su área urbana 508 km²). Un vividero muy tranquilo, con sitios muy agradables para disfrutar la comida y los helados belgas en Isidoor Ijs (“El helado resuelve todo”) y las hamburguesas donde Mr. Faluche. Tiene casas campestres con extensiones de tierra en donde los lugareños cultivan sus productos o tienen sus animales. Muchos de sus habitantes trabajan en municipios cercanos y se desplazan en tren, buses intermunicipales o en sus vehículos.

En Bélgica el tema de las cervezas es un capítulo aparte, su rica tradición cervecera sigue vigente. Existen unas 400 cervecerías en el país, considerando grandes industrias internacionales y pequeñas destilerías artesanales. Hay aproximadamente 1.600 cervezas belgas originales. La mayoría de las cervezas se embotellan, rara vez se enlatan, y casi todas tienen su vaso o copa de forma exclusiva. El uso del vaso correcto mejora, supuestamente, el sabor de la cerveza. Los diferentes tipos de elaboraciones son: Las cervezas trapenses elaboradas por monjes o bajo su estricta supervisión dentro de monasterios. Las cervezas de Abadía y Ale Rubias Fuertes, se inspiran en las recetas históricas de los monasterios, aunque algunas son producidas por fábricas comerciales.  Y las cervezas de Trigo y Frutales.

La gastronomía belga tiene influencia de varias culturas: la francesa, la del norte de Europa y la propia. Sus elementos claves  son el chocolate, la cerveza, los mejillones, las patatas fritas y las endivias. Veamos algunas de sus características:

Moules-Frites (Mejillones con patatas fritas): Es el plato nacional por excelencia. Los mejillones se cocinan al vapor (generalmente con vino blanco, ajo y cebolla) y se sirven acompañados de una buena porción de crujientes patatas fritas belgas.

Carbonade Flamande: Un reconfortante estofado de ternera cocinado a fuego lento con cerveza negra belga, cebolla y especias. Su sabor es ligeramente dulce y combina a la perfección con puré de patatas o frites.

Gofres (Waffles): Famosos a nivel mundial, destacan dos variedades: el de Bruselas (rectangular, ligero y crujiente, ideal para comer con nata, fresas o chocolate) y el de Lieja (más pequeño, denso y con azúcar caramelizado en su interior).

Patatas fritas belgas (Frites): Son un símbolo nacional. Tienen el secreto de ser cortadas más gruesas y freírse dos veces en grasa (tradicionalmente de buey), logrando un interior tierno y un exterior súper crujiente. Se sirven en conos de papel con una amplia variedad de salsas, como la salsa andaluza o la mayonesa tradicional.

Viajar en tren por Europa constituye una grata experiencia no solo por la comodidad, la velocidad de desplazamiento, los paisajes en su recorrido y muchas otras cosas gratas. Los vagones son limpios, las sillas adecuadas y la información en altavoces y pantallas es la pertinente, además en varios idiomas. Las estaciones del tren constituyen otras sorpresas, pero nada comparable con la de Amberes, conocida como la “Catedral del ferrocarril”, y desde luego no desmerece este apelativo, porque es una estación de tren impresionante, no sólo de Flandes, sino del mundo.

Recordar es vivir.

LaEstación Central de Amberes, también llamada “Antwerpen Centraal” (su nombre original en neerlandés) fue construida entre 1895 y 1905 y sustituyó a una estación construida en 1854 por el ingeniero Auguste Lambeau. Pero fue el rey Leopoldo II quien, a finales del siglo XIX, ordenó construir una estación que pudiera conectarla con el resto de Europa. Louis De la Censaire, se encargó del espectacular hall, que por petición del rey de Bélgica está inspirado en la estación Lucerne de Suiza y el Panteón romano. Construido en piedra, tiene elementos neo-renacentistas e influencias del Art Nouveau y del neo-barroco. Sus impresionantes columnas dóricas, jónicas y corintias, y el hecho de que está decorada con más de veinte tipos diferentes de mármol y piedra, hacen que se conozca a esta estación como el “Templo de mármol”.

Los andenes están cubiertos por una enorme bóveda de hierro y cristal, que fue restaurada en los años 90. Tiene 185 metros de largo y 44 metros en su punto más alto. La plataforma y las vías originales están elevadas y los dos niveles inferiores se agregaron más tarde para la conexión del tren de alta velocidad a Ámsterdam y París. La Estación Central consta de cuatro niveles y catorce pistas para los diferentes trenes que llegan o salen.

Y ya estando en Amberes, capital mundial del comercio de diamantes, una visita obligada es ir a un buen restaurante y a la sombra de la Catedral de Nuestra Señora de Amberes, en el centro histórico se encuentra el edificio que hoy alberga desde 1425 el Elfde Gebod Cathedral, sobreviviendo a varias guerras y conflictos. En un momento dado, pasó a ser propiedad de la iglesia y se le conocía como Het Paradijs (“El Paraíso”). Este es el restaurante más antiguo de Amberes. Su nombre en neerlandés significa “undécimo mandamiento”: Beberás cerveza y disfrutarás de la vida.

Pero lo más singular del restaurante es su interior, repleto de una magnífica colección de arte cristiano que incluye estatuas y figuras antiguas de Jesús, María, santos y ángeles, además de algún que otro objeto con contraste irreverente. La música ambiental obviamente no es religiosa. Las bebidas, la comida, la atención y todo lo demás inigualables. Para ir a la fija hemos pedido los típicos: Moules-Frites (Mejillones con patatas fritas) y Carbonade Flamande.

Al salir satisfechos llegamos a la plaza al frente de la catedral en donde encontramos en el piso una figura escultórica de un niño y su perro, abrazados y cobijados con periódicos, un homenaje a Nello y su fiel perro Patrasche. Él, un huérfano que no pudo estudiar por ayudar a su abuelo a repartir leche en un carro que tiraba su perro, el cual habían encontrado muy maltrecho y lo recuperaron. A Nello le gustaba dibujar por lo cual cada vez que iba a la ciudad con su perro visitaban la catedral para admirar las pinturas de Rubens. En un diciembre, con un invierno muy severo, quisieron asistir a una exposición del pintor en la catedral, pero la entrada era pagando por lo cual no pudieron entrar y se quedaron a la intemperie. Al día siguiente los encontraron congelados por el penetrante frio y ventisca.

Los juguetes han sido parte esencial en nuestras vidas, siempre recordaremos nuestro preferido. A través del tiempo se han desarrollado, evolucionado y adaptado diferentes tipos de ellos, utilizando todo tipo de tecnologías. En Malinas son plenamente conscientes de esto y han sido capaces de reunir una de las colecciones de juguetes más grandes de toda Europa en el Museo del Juguete en una edificación de cuatro plantas.

En la primera planta vemos, a través de diferentes salas, una evolución, desde los juguetes más primitivos encontrados en Flandes hasta los más actuales. Durante este 1recorrido por la historia del juguete, encontramos una gran colección de muñecas de todo tipo, juguetes móviles, hasta llegar a los videojuegos. En otra de las plantas encontramos salas dedicadas a marcas de juguetes míticas, como Playmobil o Lego, con varias maquetas gigantes y figuras de tamaño real. Además, hay salas dedicadas a famosas sagas cinematográficas que han sido protagonistas de una gran cantidad de juguetes, como Star Wars,  a tipos específicos de juguetes, como los coches, o juegos de mesa, y a juguetes típicos de todas las zonas del mundo.

El recorrido está ilustrado con paneles que narran aspectos del desarrollo e importancia de los juguetes tanto para los niños como para aquel que llevamos oculto los adultos y no debemos dejar crecer para no frustrar la imaginación y el asombro que caracterizan a la infancia. Muy diciente:

Todo el mundo juega. Pequeños y grandes, jóvenes y menos jóvenes, todos jugamos a lo largo de nuestra vida/Cada uno juega a su manera. Y tú también. ¿te gusta reflexionar largo tiempo? o ¿prefieres obrar rápidamente? En esta sala podrás descubrir qué tipo de jugador eres./Nada más sencillo: juega los juegos que más te gusten. No olvides observar cómo juegan los demás./Es el momento de dar alegría a tu corazón.

También en Amberes encontramos el Museo del chocolate en donde logramos una visión amplia sobre el cacao y cómo se transforma en esos deliciosos chocolates de fama mundial como Côte d’or o Leonidas. Se puede ver en acción a los maestros chocolateros preparando sus diversas variedades que luego podremos degustar. Al final del recorrido hay fuentes de chocolate: blanco, ruby, con caramelo, con leche y negro. Te proporcionan cucharitas para poderlos degustar y en la tienda podrás hacer tus compras.

Una visita a la región francesa de Champagne para conocer la cuna de ese tradicional vino espumoso, los cultivos de diferentes uvas, su elaboración, los pasajes subterráneos en donde se guarda su producción y enterarse en una visita guiada que incluye el recorrido a 18 metros de profundidad y la respectiva degustación, es una gran aventura. Es obligado visitar en Reims después de recorrer su catedral, en la plaza san Nicasio, la Maison Taittinger, sede de esta champaña de fama mundial.

El recorrido en carro por cómodas autopistas en las cuales no se pagan peajes, permite apreciar las extensas áreas de cultivo de maíz usado como forraje para alimento del ganado, de la misma manera apreciar la cantidad de molinos modernos de energía eólica, conocidos como aerogeneradores, que transforman la energía cinética del viento en electricidad.

Quedan muchas historias en el tintero como la emblemática tienda de Le Petit Prince en todo el centro de París, el espectacular hotel Van der Valk en Luxemburgo con amplias y cómodas habitaciones en donde tienen un asistente robot para colaborar en el comedor, el Manneken Pis en Bruselas, la abadía de Orval y su deslumbrante construcción que data del siglo X, ocupada por monjes benedictinos venidos de Italia que se instalaron allí en 1070, el emblemático sitio de la batalla de Waterloo al sur de Bruselas, en donde Napoleón fue derrotado, el recorrido por Pelckmans un gigantesco almacén en donde se encuentran desde una planta de adorno hasta una piscina para una finca. Lo relativo a Barcelona merece otro capítulo que espero complementarlo en nuestro próximo viaje ahora en agosto.

Profesional en Filosofía y Letras Universidad de Caldas.