Por: Rubén Darío Zuluaga G. *
Fecha de publicación: 28/09/2026
FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO DE MANIZALES 2026
CRÍTICA TEATRAL
PAÍS: ESPAÑA
La obra es la narración de un hecho político de la República Árabe Saharaui Democrática RASD, ocupada por Marruecos con la complicidad de los Estados Unidos y parte de Europa. Es una denuncia de hechos sociales complejos e injustos. Aquí se narra la historia de una enfermera canaria que llega a El Aaiún en 1970 a trabajar y se enamora de Yahadih, un joven que lucha por la independencia del Sáhara Occidental.
La pieza inicia con la conversación de dos mujeres de manera muy formal y poco a poco empiezan a aparecer distintos recursos que vuelven interesante la escena. El documento narrado es trascendental, sin embargo, desde la perspectiva teatral, lo que cuenta es la verosimilitud de hechos representados, que deben enganchar y ser creíbles para el espectador.
Todo sucede en el desierto y hay aspectos de la relatoría de la mujer, de la puesta, que son verdaderamente directos, espeluznantes y macabros; se narran muertes enfatizadas en un realismo temerario, contrastando con otros momentos de verdadera poesía y delicadeza dramática. La obra marca tragedia sobre tragedia, es un poco lloricona y en cierto sentido quejumbrosa, con el detalle de un informe para una oficina de “Derechos Humanos”. Empero, cuando entra en ciertos recursos narrativos, en ciertos simbolismos como una bebe que siempre triunfa sobre la muerte o una Camella, que esqueletizada sobre el escenario, va asumiendo forma y convirtiéndose en una protagonista de alta factura y ternura. La bebe logra atravesar el desierto y superar infinitos desastres y el dromedario es una especie de espíritu salvador y viene a morir al final, cuando ya ni siquiera le importan los dátiles: de las partes más conmovedoras y emotivas del final de la obra.
Es de resaltar la parte visual y musical de Sahara, el juego de proyecciones sobre el escenario: la tienda, el desierto y cierta versatilidad en la propuesta plástica general. La obra es rica en recursos audiovisuales, en documentos noticiosos históricos con Franco en el poder, cortos de las películas de John Wayne , escenografías virtuales y otros efectos que aportan. La protagonista es una excelente vocalista y con un gran ritmo dramático, mucha capacidad para revestir de emotividad, ciertas situaciones de alta tensión y contenido conmocionante.
Es de anotar, que tal vez el cambio de espacio pudo haber creado problemas complejos para la proyección de la obra, pues el escenario de la Universidad Nacional pareció haber quedado pequeño para la propuesta del grupo español, pues por momentos se veían atosigados, y el aparataje escénico constreñido, sin embargo, la versatilidad del equipo supo sortear de muy buena manera todas las dificultades y la obra pudo apreciarse en toda su verdadera belleza, en su crudeza, en la búsqueda consciente de impactar, de movilizar opiniones alrededor de situaciones políticas que requieren ser visibilizadas y puestas sobre el tapete. Lo que pasa allí parece repetirse y la historia, en un eterno retorno, vuelve con sus militares y salvadores de turno.
Mi compañera de butaca intentando ubicarse históricamente y consternada con la muerte de la Camella atinó a decir: Apenas vengo a enterarme que la “Patria Milagro” ya existió una vez en España con Franco. ¡¡Ufff que nota!!
* Crítico Teatral