Por: Rubén Darío Zuluaga G. *
Fecha de publicación: 05/10/2025
CRÍTICA TEATRAL
57 FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO DE MANIZALES
GRUPO: TEATRO PETRA
OBRA: EL DUPLICADO
“Un acto vandálico en una joyería, el naufragio de un barco en 1955 y sus sobrevivientes que se reencuentran treinta años después, unos gemelos separados al nacer confundidos con otros gemelos, unos esposos enredados en conflictos de pareja, un par de policías —uno veterano y otra aprendiz…”
Por fin pudimos ver a Petra en Manizales… bueno hace un mes los vimos… pero ya nos estaban haciendo falta. Y de regreso las colas en la sala, fue la obra más concurrida del Festival, lo que demuestra que tenemos un público formado y con criterio para ver lo más exquisito del teatro colombiano. Aunque normalmente a Petra asiste mucha gente que no va a teatro, digo, a cualquier teatro, son selectivos: divertimento inteligente, vale.
La estética Petrista (digo de Petra), nos tiene acostumbrados a ver escenarios atosigados de elementos, esta vez suben un auto al escenario, en escala, pero se crea la ilusión de una avenida bogotana, de esos amables trancones de 3 horas y de los funcionarios de tránsito cumplidores de la norma. De verdad, es muy creíble ese mundo del teatro corporativo en la capital: Productoras, asistentes, el mundo práctico en toda su extensión; ahí sí puede verse que el teatro rolo ha evolucionado muy bien, no como como en la provincia… tenemos mucho que aprenderle a los maestros.
Comedia de enredos, Shakespeare, Rubiano está muy actualizado (dicen los antropólogos que para estar “in”, hay que volver al pasado). Ejercicios retóricos de repetición, espejos y juegos de identidad, la mezcla de ingredientes perfecta para sensibilizar el alma humana, para aligerarla, levantarla, y permitirle recrearse un poco después del “Diciembre” que vivimos en Colombia, polarización, Ricardos IIIs y la guerra generalizada de los medios contra todo lo que no esté en línea con la Corona.
Es teatro dentro del teatro, pero no se puede negar la vocación dramática de Petra o de Rubiano, pues el personaje de la prostituta es de una gran verosimilitud, muy convincente y que decir de los gemelos: actores, estafadores, metro sexuales, llenos de virtudes; pero el culmen está en el final de la historia, pues los que se creían muertos, aparecen, se recupera la familia y eso si es para llorar y reír también, pero conmociona la historia, más de uno de esos sensibles espectadores, amantes petristas (digo de Petra), soltaron una lagrima furtiva. Vale llorar en las comedias de equivocaciones, más cuando la vocación dramática está a flor de Festival.
Marcela se corona una vez más como actriz revelación, cómica hasta los huesos y obvio, todo el equipo es una muestra de articulación, disposición para el buen humor y saben interpretar muy bien la intencionalidad que se traza su director. Excelente comedia, imitar un clásico es muy difícil (no lo intenten en su casa) y a fe de buen cubero, puedo decir que lo hicieron muy bien, superaron las expectativas de los fans Manizaleños, que estarán a la expectativa de los nuevos enredos que traigan a nuestra ciudad de las nieves perpetuas, me olvidaba… el orgullo de una raza.
Mi compañera de butaca no salía de la fascinación… recuperándose del estupor me dijo: ”…mis amigos no mentían, se ven como en la t.v. Marcela es épica en la comedia…”
Crítico teatral.