Volver

Teatro de Manizales. X2 Teatro. Simplemente José

Por: Rubén Darío Zuluaga G. *

Fecha de publicación: 10/02/2025

Actuación, dirección y dramaturgia Giovany Largo León.
Técnico Oscar Duque

Crítica Teatral

Es una puesta en escena de larga data,11 años rodando por los escenarios internacionales y un aproximado de 800 representaciones. Es un monólogo asistido fuertemente por el público y además el sello de X2 Teatro. Hay buenas razones para considerarla un referente del teatro manizaleño: Dramaturgia propia, surge de la violencia “encapuchada “en las regiones, distancia la tragedia a través del humor y la ironía crítica a la sociedad. Se ha mantenido en el tiempo no solo para alimentar la” cartelera”, sino como una bandera en contra de la indiferencia y un estado de alerta que invita a despertar.

La historia que narra José, y José puede ser cualquiera, es la del desalojo, un personaje inocente, pero que tiene la inteligencia de captar todo el entorno y ser testigo perspicaz de la atmósfera que lo envuelve. El personaje describe su aldea con crudeza, sin filtros y lo refuerza con su malicia indígena (oriundos son de Riosucio-Caldas); es el horror hecho símbolo, historia escabrosa y fatal. José es testigo de excepción, víctima directa y quien de primera mano sufre y palabrea su dolor. Por allí pasa el cura, su mejor amigo, sus abuelos y todo el pueblo, y el pueblo puede ser cualquiera, y en la versión de José se caricaturizan las instituciones oficiales, las damas benefactoras y hasta el “plonazo” de los chicos malos.

En el campo de las relaciones literarias es fácil comparar la obra con “Macario”, el cuento de Juan Rulfo, adaptado para la escena por “Teatro Portátil”, el protagonista es análogo, aunque el tema mexicano es más personal y psicológico y José está más permeado por una realidad sociológica que indaga en las minucias de su cotidianidad. José refiere bandoleros de una ideología o de otra, que a la larga imponen la ley del terror y terminan actuando para el beneficio propio. “Simplemente José” es una pequeña muestra de lo que pasa en muchas regiones del país, donde ejércitos armados intimidan y violentan ciudadanos inermes por razones económicas.

El protagonista tiene una gran verosimilitud y conserva la fuerza del origen, se sigue construyendo en una dinámica social que se enrarece en términos de violencia. Hay un gran manejo y virtuosismo en el actor, fluye en la atmósfera narrativa, engancha al público y lo compromete emocionalmente con la historia.

La relación que establece el personaje con el público es muy importante, es una conexión permanente y la escena siempre está abierta; el relato va dirigido a los espectadores e incluso hay conato de diálogos, preguntas que esperan o presuponen respuestas, y en este intercambio hay una potencia grande de humor, pues se mofa de todos e identifica en la platea el vecindario, el cual conoce como la palma de su mano y por ello puede relatar todas sus desventuras, los menciona y dibuja, como en una pizarra; se ríe de ellos y establece algunos gags que hacen parte de sus afasias y de su ánimo despreciativo.

José es la historia cruenta de algunas regiones en Colombia, contada desde un ser que se da ciertas licencias verbales, repite obsesivamente algunas ideas fijas, aquellas que el dolor le ha marcado (lúcida estrategia dramatúrgica del autor). Los hechos agresivos toman la distancia necesaria, para no entrar en pánico, José los olvida cuando vuelve a su verborrea jocosa, pero, es el olvido necesario, un mecanismo de defensa, una manera de protegerse para poder vivir. José es una “espina” incrustada en la memoria, en la consciencia que no duerme de los pueblos.

* Crítico teatral