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Teatro dentro del teatro, y un poco de circo

Por: Rubén Darío Zuluaga G.*

Fecha de publicación: 28/09/2025

ÇRÍTICA TEATRAL
57 FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO DE MANIZALES
GRUPO: COMPAÑÍA CRIOLLA. ARGENTINA
OBRA: SUEÑO

De la misma compañía vimos el año pasado una adaptación de la obra Romeo y Julieta, es una parodia, en la cual el lenguaje original sufre cambios drásticos, sin embargo, se mantiene la estructura de la obra clásica. Esta vez pudimos observar la obra “Sueño”, con base en “Sueño de una noche de verano” de William Shakespeare, un poco de lo mismo, es la adaptación conservando sus elementos esenciales, pero haciendo la versión un poco más grácil, ligera, donde el humor es el eje central de la narración.

Es teatro dentro del teatro, un poco de circo por su estructura abierta, es puro juego, teatro para toda la familia hecho por actores y actrices muy versátiles que representan varios personajes y que asumen el argumento central, donde, el amor, las fuerzas sobrenaturales y los caprichos del destino, se manifiestan hoy, igual que en todas las épocas de la humanidad. El amor caprichoso, influido por seres alados, mágicos, maravillosos, pero que no obedecen a ninguna lógica humana: porque el amado no ama, o mira a otra que su vez tampoco lo ama y así sucesivamente, entonces el dramaturgo inglés propone un juego de enredos que llevan a un curioso final de la trama.

La obra recrea el mundo del amor y de las fuerzas sobrenaturales, creando a su vez relatos paralelos, fabricando un mundo mítico invisible, muy parecido al de los hombres, donde se expresa el genio del autor, encadenando sucesos y generando suspenso, emoción y provocando desconcierto entre las parejas de enamorados, quienes, condenados a la frustración, finalmente pueden, en virtud de la magia, encontrar la felicidad.

Si bien podría ser cuestionable que se trivialice un poco a Shakespeare, se gana ostensiblemente, recuperando a través de la forma humorística, que muy inteligentemente logran los intérpretes y con pocos recursos escénicos, una comunicación fluida y empática con el espectador. Se siente en la pieza la integración de lo clásico y lo contemporáneo, cuando incluso hay una mofa graciosa de la escritura de época. Tal vez los textos originales queden para las academias y los espectadores “cultos”, y para los festivales sus adaptaciones. Tal vez haya que animar su representación y comprobar que de entrada, las originales, son obras digeribles, incluso para la juventud. (Quizá el teatro clásico sea más un problema de producción que de públicos, quizá)

De todas maneras, estas versiones adaptadas son novedosas y bienvenidas, Shakespeare es tan bueno, que siempre cae bien al espíritu degustarlo. Revisitar los clásicos con mirada atenta y comprensiva de sus formas y contenidos es un gran regalo para “el gran público”. Los grupos argentinos saben hacerlo, tienen la tradición del teatro en sus venas y siempre tienen algo más que decir de su propia cosecha. Shakespeare siempre sabrá inspirarnos y recordarnos que el teatro es magia, dolor y grandes posibilidades de felicidad.

* Crítico teatral

Fotografía Festival Internacional de Teatro de Manizales.