Por: Diego Escobar Correa *
Fecha de publicación: 23/10/2025
“El caos sensible”. Olga Lucía Hurtado (Manizales). “La naturaleza, mi respeto y fuente de inspiración; el dibujo, mi forma de expresión; la pintura, mi liberación; el arte, mi pasión”.
En la naturaleza habita lo inesperado, el azar y la fuerza de lo inabarcable. Estar frente a su inmensidad implica disponerse a escuchar su llamado y atender a sus manifestaciones. Justo eso es lo que Olga Lucía Hurtado propone con su trabajo: desafiar no sólo el espacio artístico, sino también las nociones plásticas desde las cuales la naturaleza ha sido expuesta y representada.
La artista se adentra en las formas sinuosas y cambiantes de la naturaleza para asociar, a través de su propia mirada, los juegos que ella despliega: sus riesgos, sus amenazas, la vulnerabilidad del ser humano frente a su fuerza, pero también el desahucio al que lo conduce cuando se rompe el equilibrio. Siempre está presente la tensión entre explorar y explotar la naturaleza como recurso, entre contemplarla como fuente de vida y reducirla a materia disponible.
En donde surgen nuevas formas vivas. Es precisamente en ese umbral donde Olga Lucía sitúa su obra: en el encuentro con lo azaroso que la naturaleza propone, en la experimentación con diversas formas artísticas que buscan traducir sus dinámicas.
Pintura, dibujo, video, fotografía y performance son medios que la artista asume como riesgo y como posibilidad.
Cada gesto creativo busca revelar aquello que la naturaleza, en distintos momentos de su trayectoria, le ha entregado como materia estética. En ese diálogo constante, Olga Lucía nos invita a develar y a revelar lo que late tanto en la superficie como en lo profundo del mundo natural.
La exposición propone un recorrido por varios momentos de su quehacer, en los que se despliegan no sólo la creación en distintos medios, sino también una propuesta artística entendida como un ejercicio continuo: el deseo de ver la naturaleza como un organismo dinámico. Este trayecto sitúa a la artista en varios tiempos y nos conduce por sus
inquietudes: desde las primeras aproximaciones realistas y contemplativas, hacia búsquedas más abstractas y experimentales que marcan una ruptura con la tradición pictórica, dejando entrever tanto lo real como lo poético en las formas más inquietantes que emergen en sus videos, fotografías y performances.
En esta travesía no se trata ya de la representación, sino de la presentación de las cosas: el límite del hombre frente a la naturaleza, y la posibilidad de repensar su relación con ella desde la creación artística. El título de la exposición remite al libro Caos sensible de Theodor Schwenk, quien define este concepto como un ámbito de creación y transformación.
* Curador.
Exposición Centro Colombo Americano. Manizales.

Fotografía de Carlos Enrique Ruiz.